El Día de Reyes puede vivirse de una manera distinta en Tabasco, lejos de los centros comerciales y más cerca de la naturaleza. La observación de aves se presenta como una actividad ideal para compartir con niñas y niños, fomentando el aprendizaje ambiental y la convivencia familiar.
Tabasco es uno de los estados con mayor riqueza natural del país, gracias a sus ríos, humedales y selvas, lo que lo convierte en un escenario privilegiado para el avistamiento de aves durante todo el año, especialmente en temporada de clima fresco.
Uno de los sitios más emblemáticos para esta actividad son los Pantanos de Centla, ubicados en la confluencia de los ríos Usumacinta y Grijalva, donde se forma un extenso delta que da origen a uno de los humedales más grandes de América.
Esta reserva natural cuenta con una superficie de 302 mil 706 hectáreas y alberga alrededor de 125 especies de aves, entre residentes y migratorias, como patillos, viuditas, cotorros, gavilanes, búhos, garzas, ibis y espátulas rosadas.
Del avistamiento de aves, los Pantanos de Centla permiten observar otras especies de fauna silvestre, algunas en peligro de extinción, como manatíes, nutrias, cocodrilos, jaguares y tortugas, lo que enriquece la experiencia educativa para los visitantes.
Otra opción para pasar el Día de Reyes en contacto con la naturaleza es la , ubicada en Sánchez Magallanes, sobre la línea costera del estado, donde los manglares y árboles sirven de refugio natural para numerosas aves.
En la isla principal y en varias isletas que rodean la laguna, se forman ecosistemas ideales para la observación de aves acuáticas, ofreciendo un paisaje atractivo y tranquilo para familias que buscan una actividad diferente.
Los Humedales Pomposú-Julivá son también un destino recomendado para esta fecha, ya que en esta zona se pueden observar especies como el pato silvestre, garzas, pelícanos y pijijes, en un entorno accesible y de gran valor ecológico.
Para quienes prefieren una experiencia más cercana a la selva, Agua Selva ofrece senderos naturales donde es posible observar más de 100 especies de aves, lo que convierte el recorrido en una aventura educativa para niños y adultos.
Entre las especies que pueden encontrarse en Agua Selva destacan el cabezón cuellirosado, el bolsero dominico, la ratona común, el cerquero dosiverde y el semillerito collarejo, entre muchas otras.
Estas actividades no solo permiten disfrutar de un Día de Reyes diferente, fomentan en los más pequeños el respeto por el medio ambiente y la importancia de conservar los ecosistemas naturales. De esta manera, el avistamiento de aves se consolida como una opción turística, educativa y familiar, ideal para iniciar el año con una experiencia enriquecedora en contacto con la biodiversidad del estado.






