VILLAHERMOSA, TABASCO. – El fenómeno global de las redes sociales, Omar Nok, el intrépido creador de contenido egipcio-alemán de que ha cautivado a casi un millón de seguidores al documentar su misión de dar la vuelta al mundo sin abordar un solo avión, ha alcanzado un nuevo hecho en su travesía. En su Día 237 de viaje y tras acumular 23,665 kilómetros recorridos, Nok llegó al corazón de Tabasco para explorar la riqueza prehispánica de México.

Bajo el lema «Villahermosa con a chica hermosa», el trotamundos compartió su fascinación por el misticismo del Parque Museo La Venta, un espacio donde se cruzan la historia milenaria y la naturaleza tropical en perfecta armonía.


«Las piedras gigantes de hoy pertenecían a los olmecas, una de las primeras civilizaciones en América. Florecieron aquí hace más de 3,000 años, mucho antes que los mayas y los aztecas, y ayudaron a moldear muchas de las culturas que siguieron. Un paseo por la historia antigua, la vida salvaje local y buena compañía», expresó el creador en sus redes.
Un viaje guiado por el «Ikigai» y la confianza en la humanidad
La historia de Omar Nok es la de un cambio radical de vida, en 2022, decidió renunciar a un empleo sumamente estable en el sector financiero de Amazon para dedicarse a ras de suelo a la exploración del planeta. Tras un viaje a Japón en 2024, descubrió el concepto nipón del Ikigai (el propósito de vida), entendiendo que el suyo consistía en recorrer el globo sin despegar los pies de la tierra o el agua.



Su aventura comenzó oficialmente en El Cairo en octubre de 2025, desde entonces, Nok ha cruzado desiertos, fronteras de alta tensión geopolítica y el mismísimo océano Atlántico utilizando transportes tan diversos como:
- Camellos y caballos.
- Trenes, autobuses de carga y furgonetas nocturnas.
- Un velero de 15 metros para cruzar desde las Islas Canarias hasta el Caribe.
- ¡Incluso un camión repartidor de aves de corral!
Para Nok, viajar sin aviones no es una simple restricción, una filosofía: «El hecho de no volar facilita ver más del mundo. Hay un orgullo especial al llegar a un lugar lejano, porque la distancia te recuerda todo lo que costó llegar hasta allí», su travesía por Latinoamérica busca demostrar que, más allá de las fronteras políticas, el mundo está habitado por personas dispuestas a ayudar.
El encuentro con la Cultura Madre en La Venta
En su paso por Villahermosa, se internó en las 6.5 hectáreas del Parque Museo La Venta, un icónico recinto cultural diseñado e inaugurado el 4 de marzo de 1958 por el célebre poeta tabasqueño Carlos Pellicer Cámara. El sitio destaca mundialmente por albergar una de las colecciones más valiosas de la civilización olmeca, considerada la «Cultura Madre» de Mesoamérica.
El parque se divide en dos áreas clave que envolvieron al viajero en una experiencia inmersiva:
- Área Zoológica: Donde conviven especies de la fauna tropical de la región tabasqueña.
- Área Arqueológica: Un sendero selvático que resguarda monumentos prehispánicos procedentes del asentamiento original de La Venta, en Huimanguillo. Aquí destacan las imponentes cabezas colosales, majestuosos altares de piedra tallada y estelas que representan seres fantásticos que marcan el umbral del inframundo olmeca.




Una oportunidad única para los visitantes
La escala de Omar Nok en Tabasco coincide con una gran noticia para el turismo, el Gobierno del Estado de Tabasco anunció que del 1 de junio al 15 de agosto la entrada al área arqueológica del Parque Museo La Venta será completamente gratuita.
Esta iniciativa busca incentivar la convivencia familiar, reactivar la economía local y permitir que tanto turistas nacionales como internacionales redescubran, sin costo alguno, este patrimonio cultural invaluable durante el periodo vacacional. El parque mantiene sus puertas abiertas para la venta de boletos y accesos de lunes a domingo, en un horario de 8:00 a 16:00 horas, ofreciendo visitas guiadas, talleres infantiles y exposiciones temporales.
Con más de 23 mil kilómetros en su bitácora y una fe inquebrantable en la calidez humana, continúa su travesía hacia el sur del continente, dejando a su paso una estela de inspiración y demostrando que los tesoros históricos de México se aprecian mejor cuando se camina a paso firme.



