Hacia una justicia transparente y cercana: el balance del primer semestre de 2026
La administración de justicia es el pilar sobre el cual descansa la paz social y la confianza ciudadana en el Estado de Derecho. En este contexto, el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Tabasco, Carlos Efraín Reséndez Bocanegra, presentó ante la sociedad tabasqueña y las autoridades estatales el informe correspondiente al primer periodo de labores de 2026, este ejercicio más allá de ser una obligación establecida en la Ley Orgánica del Poder Judicial, se convirtió en una radiografía de la transformación profunda que atraviesa la institución bajo una nueva visión de productividad, honradez y servicio humano.

Carlos Efraín Reséndez Bocanegra, un nuevo modelo de gestión jurisdiccional
Durante el evento, que contó con la presencia del gobernador Javier May Rodríguez, así como de representantes del Poder Legislativo y de las fuerzas armadas, Reséndez Bocanegra fue enfático al declarar que la transformación del Poder Judicial no es una aspiración, una realidad palpable. La administración actual ha implementado mecanismos de evaluación que trascienden las métricas tradicionales, bajo el liderazgo del magistrado presidente, los órganos jurisdiccionales son analizados ahora bajo criterios de eficiencia, productividad y, fundamentalmente, integridad.


El magistrado subrayó que el «nuevo Poder Judicial» tiene como sello distintivo la cercanía, en un sistema democrático, la justicia no debe ser un laberinto burocrático inaccesible, un servicio público de fácil comprensión para el ciudadano de a pie. Por ello, la apuesta ha sido por la transparencia: cada proceso, cada sentencia y cada decisión busca dotar de certeza jurídica a las familias tabasqueñas, eliminando las opacidades que durante años minaron la credibilidad de los tribunales, este enfoque requiere, como lo señaló Reséndez Bocanegra, un compromiso irrestricto con la ética y el profesionalismo por parte de toda la «gran familia judicial».




Colaboración estratégica y paz social
Uno de los puntos más relevantes del informe fue la relación de trabajo coordinado con el Poder Ejecutivo, el gobernador Javier May Rodríguez, al hacer uso de la palabra destacó que la asistencia a este informe no es solo protocolaria, una manifestación de la voluntad de ambos poderes por fortalecer la rendición de cuentas, en un estado que busca consolidar su pacificación, la labor del TSJ es indispensable.
La coordinación entre el Tribunal y el Ejecutivo no implica una subordinación, una convergencia hacia objetivos comunes: la seguridad pública y el combate a la impunidad. Reséndez Bocanegra detalló que el Poder Judicial se ha sumado de manera decidida a la estrategia de «cero impunidad», trabajando en conjunto con las instituciones responsables de la seguridad estatal, esta sinergia es la que permite que las acciones de los cuerpos de seguridad se traduzcan en procesos legales sólidos, evitando que los delitos queden sin castigo por fallas en el debido proceso.
La justicia en territorio: escuchar para gobernar
Quizás el elemento más humano de este primer periodo de labores ha sido el énfasis en el trabajo de campo. Ha liderado una estrategia de atención en territorio, donde los juzgadores y servidores judiciales salen de sus oficinas para orientar a la ciudadanía, aclarar dudas sobre procedimientos y escuchar las preocupaciones de quienes buscan justicia, esta política ha permitido acortar la brecha entre la institución y los justiciables, quienes ven en el TSJ una entidad que atiende, que explica y que resuelve.
Para la administración que encabeza Reséndez Bocanegra, el objetivo final es claro: consolidar un sistema de justicia que el pueblo de Tabasco merezca. Este pueblo exigente de resultados y justicia social, requiere instituciones que no solo apliquen la ley de manera técnica, lo hagan con sensibilidad y un profundo sentido humano.
Conclusión: El camino por delante
El balance presentado por Carlos Efraín Reséndez Bocanegra marca un precedente significativo, al cerrar este primer ciclo, el Poder Judicial de Tabasco demuestra que es posible transitar hacia un modelo moderno sin sacrificar los principios fundamentales de la justicia. Los retos en materia de seguridad, modernización tecnológica y eficiencia operativa persisten, pero la ruta trazada por el magistrado presidente es consistente con los valores de honestidad y transparencia que demanda la sociedad actual.
Ha dejado claro que es un aliado de la paz y un garante del Estado de Derecho, trabajando día a día para que la justicia en Tabasco no sea un privilegio, sino un derecho efectivo para todos.



