VILLAHERMOSA, TABASCO. — Un impresionante video que circula en redes sociales ha encendido las alarmas y abierto un intenso debate sobre la interacción humana con la fauna silvestre en Villahermosa. Las imágenes captaron el preciso momento en que un pescador furtivo se acerca a escasos centímetros de un imponente cocodrilo de aproximadamente cuatro metros de longitud para alimentarlo a la orilla de la emblemática Laguna de las Ilusiones.

El suceso, registrado a la altura de la entrada a la colonia Prados de Villahermosa en la zona del vaso Bonanza, ha generado sorpresa y preocupación entre habitantes y usuarios digitales por el evidente nivel de riesgo que conllevó la maniobra.
Un encuentro cara a cara a la orilla de la Laguna de las Ilusiones
Pescador alimenta a enorme cocodrilo
En la grabación se observa al reptil emerger parcialmente del agua para mantenerse sobre el margen del cuerpo lagunar. Sin mostrar temor ante la presencia del imponente ejemplar de Crocodylus moreletii, un hombre —que se encontraba descalzo y sin playera— sacó una mojarra pequeña, la aplastó ligeramente y se la arrojó al saurio.
Al no lograr atrapar el primer alimento, el reptil avanzó más hacia la orilla, acortando peligrosamente la distancia con el pescador. Acto seguido el individuo le lanzó un segundo pez de tamaño similar, el cual fue capturado y engullido por el animal antes de sumergirse de nuevo en el agua.
Según las declaraciones brindadas por el propio pescador durante el incidente, este ejemplar es reconocido como uno de los dos cocodrilos más grandes y antiguos que habitan actualmente en este ecosistema urbano.
Violación a los reglamentos y advertencias ambientales
El hecho no solo causó asombro por la temeridad del hombre, indigación por tratarse de una práctica expresamente prohibida por las normativas de conservación ambiental. En la zona existen señalamientos visibles que restringen tanto la pesca como cualquier tipo de interacción o alimentación de la fauna que habita el área natural protegida.


Especialistas y autoridades ambientales han reiterado con firmeza el llamado a no alimentar ni interactuar con los reptiles del vaso lagunar. Entre los principales riesgos identificados por expertos destacan:


- Alteración del comportamiento natural: Al recibir alimento de origen humano, los cocodrilos pierden su instinto de caza y asocian la presencia de las personas con comida fácil.
- Aumento en el riesgo de ataques: La pérdida del miedo natural hacia el ser humano incrementa drásticamente las probabilidades de percances o agresiones en las orillas de la laguna.
- Riesgo para la conservación del ejemplar: Este tipo de acercamientos suele derivar en la reubicación o afectación del hábitat de especies protegidas cuando se perciben como una amenaza para la población.
Las autoridades exhortan a la ciudadanía y a los visitantes a mantener la distancia, respetar la señalética oficial y reportar cualquier actividad ilegal dentro de la Laguna de las Ilusiones para preservar el equilibrio ecológico y garantizar la seguridad comunitaria.
La insistencia radica en que la constante invasión de su hábitat y la imprudencia de quienes buscan una interacción cercana con los saurios no solo vulnera la seguridad de los vecinos de zonas aledañas, pone en peligro de muerte a una especie emblemática protegida por las leyes federales.
Finalmente, las autoridades reiteraron que la conservación de la Laguna de las Ilusiones y la convivencia segura con su fauna dependen del respeto a los reglamentos vigentes. Mantener la distancia, evitar arrojar residuos o comida y reportar cualquier actividad ilícita son acciones fundamentales para prevenir un incidente lamentable y preservar la biodiversidad que aún sobrevive en el corazón de la capital.


