Un milagro en la séptima entrada que rompió más de tres décadas de sequía balompédica en el sur
La historia de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) escribió un capítulo dorado cerca de la medianoche del viernes 4 de septiembre de 2026 en el Estadio Hermanos Serdán. En un encuentro repleto de dramatismo, volteretas y una altísima tensión emocional, los Olmecas de Tabasco derrotaron 10 carreras a 8 a los Pericos de Puebla en el quinto y decisivo enfrentamiento de la Serie de Campeonato de la Zona Sur, con este resultado la tropa dirigida por el mánager Luis Carlos Rivera sentenció la eliminatoria por cuatro juegos a uno, conquistando el segundo título de zona en la historia de la franquicia y asegurando su boleto a la codiciada Serie del Rey por primera vez desde 1993, año en que consiguieron su único gallardete nacional.

El choque comenzó con un intercambio constante de metralla que favoreció tempranamente a la novena local, los chocos atacaron desde el primer episodio la serpentina de Fernando Lozano, timbrando la primera del encuentro mediante un sencillo remolcador de Seth Beer hacia el jardín central. Sin embargo, los emplumados reaccionaron de inmediato apoyados en las pifias defensivas visitantes y en el poder del madero: un imparable de Luis Castro e imprecisiones del parador en corto Jason Atondo le dieron la vuelta al marcador en el mismo cierre del primer acto, la delantera poblana se consolidó en las entradas subsecuentes gracias a cuadrangulares solitarios de Henry Ramos por la pradera izquierda en la segunda manga y de Michael De La Cruz por el sector derecho en el tercer capítulo, colocando una ventaja de 4-1 que parecía haber maniatado por completo a la escuadra tabasqueña.
De la pesadilla al éxtasis: El implacable rally de ocho anotaciones que conmocionó al Serdán
¡Olmecas hace historia y la fiesta estalla en Villahermosa!
El serpentinero abridor de Puebla, Fernando Lozano, dictó cátedra durante cinco entradas en las que apenas admitió una anotación, pese a que el relevista Hunter McMahon logró meter el brazo en la sexta entrada para sofocar una amenaza de bases llenas, la séptima entrada se transformó en un episodio de absoluta pesadilla para la defensiva camotera y de auténtica euforia para la causa tabasqueña. El ataque se desató frente a los envíos de Emailin Montilla, quien fue emboscado por cuatro imparables consecutivos de Randy Romero, Phillip Ervin, Marco Hernández y Seth Beer, acercando a la visita en el marcador y encendiendo las alarmas en la cueva verde.



La voltereta histórica tomó forma definitiva con el madero de Óscar González, quien disparó un oportuno doblete ante el relevista Tyler McKay para emparejar la pizarra a cuatro carreras. Sin dar tregua, Calvin Estrada atizó un segundo tubey consecutivo que envió a dos compañeros al plato, devolviéndole la ventaja a Tabasco, la debacle defensiva de Pericos se agudizó tras una base por bolas con la casa llena otorgada por Tiago Da Silva y un errático disparo del defensivo Samar Leyva a la inicial en un rodado de rutina, lo que permitió que dos corredores más cruzaran la goma, al término de ese fatídico séptimo inning, los Olmecas habían orquestado un descomunal rally de ocho anotaciones para transformar de forma repentina un adverso 1-4 en un categórico 9-4.
La fiesta se desborda en el Centenario 27 de Febrero mientras la mira se pone en Tijuana
Óscar González selló una actuación memorable en el octavo episodio al volarse la barda en solitario, colocando la décima raya en la contabilidad visitante aunque la novena de Puebla vendió cara la derrota al reaccionar con cuatro carreras en el último tramo del encuentro ante el relevo olmeca, el pitcheo de Tabasco apretó el brazo para asegurar el out veintisiete y desatar el júbilo ininterrumpido. A cientos de kilómetros de distancia, la afición choca vivió la hazaña a través de la pantalla gigante instalada en el estadio Centenario 27 de Febrero por el Gobierno del Estado, donde familias de colonias como Las Gaviotas, Miguel Hidalgo y Río Viejo, así como fanáticos venidos desde Comalcalco, celebraron en comunidad el histórico campeonato de zona que no conseguían desde hacía 33 años.
Superada la baja del pelotero conocido como «el Guti», la novena de Villahermosa se consolida como el rey indiscutible del Sur tras despachar a Pericos con cuatro triunfos al hilo. La tropa tabasqueña ya alista las maletas para encarar la Serie del Rey, donde disputará la corona máxima de la Liga Mexicana de Beisbol frente a los Toros de Tijuana, monarcas de la Zona Norte con la moral en lo más alto y el respaldo de una afición que esperó más de tres décadas por este momento, los Olmecas buscarán redondear una temporada de ensueño y bordar la segunda estrella en el escudo de la organización.




