Anuncio de La Revista del Sureste

Sabores y tradiciones a la orilla del río de la sierra: Una ruta gastronómica inolvidable por Jalapa, Tabasco

5 lectura mínima
Platillo de tortilla rellena de camarón gratinada, una de las especialidades del restaurante Mi Lupita en Jalapa, Tabasco.
87 / 100 Puntuación SEO

Jalapa, Tabasco: Sabores y tradiciones ancestrales se esconden en el territorio tabasqueño entre sus paisajes tropicales y cuerpos de agua, convirtiéndose en verdaderos tesoros culinarios e históricos que funcionan como el pretexto perfecto para emprender un viaje por carretera. Al transitar rumbo a la entrañable región de la sierra y enfocar el camino hacia Tapijulapa, la ruta obliga a una parada obligatoria en el municipio de Jalapa, específicamente en el pintoresco poblado de Astapa.

Tortilla Rellena De Camarón Y Gratinada Con Abundante Queso De Hebra En El Restaurante Mi Lupita En Tabasco.

Este sitio no solo cautiva a los visitantes por sus singulares posturas naturales, guarda en sus alrededores ecos de antiguas luchas libradas entre los siglos XVII y XVIII, donde piratas, cañones y leyendas coloniales parecen sacados de una película de época. Es precisamente en este entorno donde la historia se funde con el arte culinario para ofrecer una experiencia multisensorial inigualable.

El Restaurante Mi Lupita: Un Oasis Gastronómico con Vista al Río de la Sierra

Al tomar asiento en el emblemático restaurante Mi Lupita, ubicado sobre la carretera Villahermosa-Jalapa en el kilómetro 14, la atmósfera cambia por completo gracias a la imponente y relajante presencia del caudaloso Río de la Sierra que se ubica justo en la parte trasera del establecimiento. Ver correr las aguas de este afluente mientras se disfruta de una brisa fresca prepara los sentidos para saborear una propuesta culinaria que ha conquistado paladares durante más de tres década este rincón gastronómico abre sus puertas todos los días, consolidándose como un punto de encuentro obligado para locales y viajeros que buscan la auténtica sazón de los platillos choca.

Doña Francis Damasco Acuña: Un Auténtico Tesoro Vivo de la Gastronomía Tabasqueña

Detrás del éxito indiscutible de este refugio de sabor se encuentra la maestra cocinera tradicional Francis Damasco Acuña, catalogada como un auténtico «tesoro vivo» por la reconocida chef Lupita Vidal. A lo largo de 38 años, Doña Francis ha preservado con orgullo la cultura gastronómica del estado convirtiendo su historia y su sazón en un pilar fundamental que incluso forma parte de la emblemática obra de investigación Agua y Humo: Cocinas de Tabasco.

Originaria de San Manuel, Huimanguillo, se trasladó en su juventud a Salina Cruz, Oaxaca, donde aprendió el oficio culinario laborando durante ocho años en restaurantes de la zona. Heredera de una tradición familiar arraigada —donde su abuela era muy popular por su manera de cocinar—, ha perfeccionado su sazón a base de prueba y error, demostrando que el amor por la cocina tradicional trasciende fronteras.

A lo largo de su trayectoria, este rincón culinario ha trascendido fronteras locales gracias a que ha recibido la visita de chefs de gran renombre nacional e internacional, tales como el investigador gastronómico Ricardo Muñoz Zurita —originario de Macuspana y célebre por su obra el Diccionario enciclopédico de la Gastronomía Mexicana—, el carismático chef tabasqueño Aquiles Chávez, la galardonada chef comalcalquense Gabriela Ruiz Lugo y el polémico e irreverente juez de la televisión Adrián Herrera Díaz.

Ad imageAd image

Manjares de la Región: De la Marqueta de Frijol al Chicharrón de Pejelagarto

La carta de Mi Lupita es un desfile de texturas y aromas marineros que rinden homenaje a la abundancia de la región. Entre sus especialidades más aplaudidas destacan la clásica tortilla rellena de camarón y gratinada con abundante queso de hebra, la tortilla rellena de queso fresco con huevo, la tradicional marqueta de frijol, el mone de pescado, las suculentas mojarras enchipotladas, el crujiente chicharrón de pejelagarto y una poderosa sopa de mariscos más surtida que mercado en quincena, repleta de camarón, pulpo, ostión, caracol y róbalo.

Todo ello acompañado por supuesto, del indiscutible rey de la mesa tabasqueña: el fresco y picante chile amashito. Con una filosofía de resistencia ante las crecidas del río y una sonrisa perenne, este emblemático espacio continúa escribiendo con sabor la historia viva de Tabasco.

Fotos de dhajut_fotografia

Comparte este artículo
Salir de la versión móvil