El emblemático rincón de origen zoque conmemora más de década y media de su nombramiento oficial; un viaje entre calles empedradas, misticismo ancestral, selva indomable y el orgullo de su gente.
Enclavado en la majestuosidad de la sierra tabasqueña, dentro del municipio de Tacotalpa, existe un lugar donde el tiempo parece detenerse para danzar al ritmo de las marimbas y el correr de las aguas cristalinas. Se trata de Tapijulapa, el pueblo más pintoresco y típico del estado de Tabasco, que se encuentra de manteles largos, un día como hoy, se conmemora oficialmente el aniversario de su designación como Pueblo Mágico, una distinción recibida en junio de 2010 que lo convirtió en el pionero absoluto del estado en ostentar este prestigioso título.

Tapijulapa de Fiesta
Hoy celebramos 16 años de historia viva, tradición inquebrantable, paisajes que inspiran y artesanías que relatan nuestra identidad. Pero por encima de todo, festejamos la calidez de sus mujeres y hombres; guardianes eternos que conservan con recelo las raíces de su tierra y comparten su orgullo con el mundo entero. ¡Felicidades, Tapijulapa! Que tu encanto siga enamorando a viajeros de todas las latitudes.


La esencia genuina de un Pueblo Zoque y Virreinal
Cuyo nombre de origen náhuatl evoca el «lugar donde se rompen los cántaros»—es un asentamiento de profundas raíces zoques que logró fundirse con una elegante traza arquitectónica virreinal. Al adentrarse en sus callejones, el visitante es recibido por una estampa perfecta: calles adoquinadas y empedradas que serpentean cuesta arriba, flanqueadas por pintorescas fachadas uniformadas en rojo y blanco, techos de teja de dos aguas y balcones profusamente floridos.


Custodiando el pueblo desde lo alto de una colina se erige imponente el Templo de Santiago Apóstol, una joya arquitectónica construida en el siglo XVII (con modificaciones en el siglo XVIII) que se mantiene como el faro espiritual y el punto de referencia visual de toda la comunidad.
Naturaleza desbordante: El motivo de su magia
La armonía que este destino mantiene con el medio ambiente es, sin duda, su carta de presentación más poderosa se sitúa justo en la confluencia de los ríos Oxolotán y Amatán, cuyas corrientes se abrazan en distintas tonalidades de verde y azul, ofreciendo un espectáculo natural incomparable. Al ser una de las puertas de entrada al Parque Estatal de la Sierra y a las estribaciones de la Sierra Madre del Sur, la biodiversidad aquí explota en cientos de especies de aves, mariposas y una vegetación exuberante.
Para quienes buscan una experiencia inolvidable, los alrededores del pueblo invitan tanto a la relajación profunda como a la aventura extrema a través de sus atracciones imprescindibles:
- Reserva Ecológica Villa Luz y sus Cascadas: Un oasis donde se puede nadar en pozas naturales de aguas sulfurosas, rodeadas de una selva densa.
- Cueva de la Sardina Ciega: Escenario geológico único donde se lleva a cabo el ancestral Ritual de la Sardina Ciega (el domingo posterior a la Semana Santa), una danza autóctona de origen zoque para pedir abundancia y pesca a los espíritus de la cueva.
- Kolem Jaá’: Una reserva ecológica ideal para los amantes de la adrenalina, donde es posible deslizarse por los cielos mediante un emocionante circuito de canopy (tirolesas) o practicar senderismo interpretativo.
- Jardín de Dios: Un impresionante jardín botánico dedicado a la conservación de plantas medicinales y místicas de la región serrana.
- Grutas de Coconá: Una ventana al inframundo de la sierra para explorar las caprichosas formaciones subterráneas de estalactitas y estalagmitas.

Artesanía en Mimbre y Manjares de la Sierra
La magia se palpa y se saborea, en el corazón del pueblo, los talleres artesanales cobran vida gracias a las manos maestras que trabajan el mutusay (mimbre o raíz de tepejilote), tejiendo con paciencia sombreros, canastas, muebles y lámparas que reflejan la herencia creativa local.
Por su parte, la gastronomía tabasqueña encuentra en la sierra un sabor único y genuino. Ninguna visita está completa sin probar:
- El Mone: Un platillo tradicional elaborado a base de pescado o carne de cerdo sazonado con hoja de momo (hierba santa), chile y especias, envuelto minuciosamente en hojas de toco y cocido al vapor.
- El Pishul: Conocido popularmente como «la pizza tabasqueña», consiste en una totoposte (tortilla de maíz grande y crujiente) cubierta con frijoles refritos, queso espolvoreado, crema, longaniza y otros ingredientes de la región.
Calendario de tradición y los festejos de aniversario
La calidez de su gente se manifiesta con esplendor durante sus principales festividades anuales:
- Ritual de la Sardina Ciega: (Fecha movible, primavera).
- Fiesta de Santiago Apóstol: Celebrada cada 25 de julio en honor al santo patrono de la comunidad, llenando el templo y las plazas de algarabía.
Una celebración excepcional
Con motivo de este decimosexto aniversario del nombramiento, el ambiente que se respira es completamente festivo. Aquellos viajeros y locales que recorran durante estos días podrán sumergirse en una cartelera cultural única que incluye:
- Notas vibrantes de música tradicional interpretada en marimba en las plazas principales.
- Románticas y alegres callejoneadas guiadas por sus rincones históricos.
- Desafiantes rodadas nocturnas en bicicleta bajo el cobijo de la noche serrana.
- Místicos paseos nocturnos en trajineras a lo largo del río, iluminando las mansas aguas que resguardan la verdadera magia de Tabasco.




