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401 Años de Cunduacán: Historia, Leyenda y la Herencia Intelectual de la «Atenas de Tabasco»

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Vista aérea del municipio de Cunduacán, la "Atenas de Tabasco", mostrando su trazado urbano y la parroquia central al atardecer, en el marco de la conmemoración de sus 401 años de fundación.
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CUNDUACÁN, TABASCO. Cada 8 de septiembre la geografía tabasqueña celebra el aniversario de una tierra rica en historia, tradición y cultura. Este 8 de septiembre de 2026, el municipio de Cunduacán conmemora formalmente 401 años de su fundación ocurrida en 1625, la efeméride no solo evoca el origen de la antigua Villa de la Natividad de Cunduacán, rinde homenaje a un pueblo que resurgió del colapso geológico y la adversidad para convertirse en la cuna de los hombres y mujeres ilustres que moldearon el pensamiento, la política y la identidad cultural del estado de Tabasco.

Vista Aérea Panorámica Del Centro Urbano De Cunduacán, Tabasco, Durante El Atardecer, Mostrando Sus Calles, Edificaciones De Techos Rojos Y El Templo Parroquial Iluminado Frente A La Plaza Principal, Rodeados Por La Vegetación Tropical En El Horizonte.

De las Raíces Indígenas al Colapso de Pueblo Viejo: Los Orígenes de una Villa Resiliente

401 Años de Cunduacán: Historia, Leyenda y la Herencia Intelectual

La historia de Cunduacán hunde sus raíces en la época prehispánica y colonial, de acuerdo con las interpretaciones lingüísticas tradicionales, el nombre Cunduacán proviene de vocablos mayas que significan “lugar de ollas, pan y culebras”.

Los primeros pobladores de la zona estuvieron ligados a los grupos ahualulcos o ayahualulcos, quienes se vieron forzados a desplazarse desde las regiones costeras hacia el interior del territorio para protegerse de los continuos ataques de piratas, en ese éxodo establecieron comunidades emblemáticas como Huimango, Cúlico, Anta, Cucultiupa y Cimatán, esta última erigida como un próspero centro de intercambio comercial y cultivo de cacao.

La resistencia de los habitantes locales ante la corona española fue encarnizada, los cimatecos fueron los últimos indígenas tabasqueños en rendirse en 1564. Previamente, en 1545 las autoridades coloniales intentaron fundar la villa de Santiago Cimatán para pacificar la zona pero la rebelión indígena destruyó el asentamiento a los pocos meses.

Años después la población española logró asentarse en el sitio conocido como Pueblo Viejo sin embargo en 1625, una devastadora creciente del río provocó un hundimiento geológico que sepultó por completo la población, transformándola en lo que la tradición local describe como una popalera o bajo a unos cinco kilómetros de la actual cabecera. Este episodio dio pie a diversas leyendas populares, entre ellas la que atribuye el desastre a una disputa mística entre un habitante de Cunduacán y un chamula.

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Ante la catástrofe, los sobrevivientes reubicaron la comunidad en un predio situado entre los poblados de Cimatán y Cucultiupa —puntos que con el tiempo se transformaron en barrios extremos de la cabecera municipal—. Así, el 8 de septiembre de 1625 se fundó formalmente la Villa de la Natividad de Cunduacán, nombrada en honor a la Virgen de la Natividad.

Evolución Político-Administrativa y el Nacimiento de la «Atenas de Tabasco»

Tras su fundación el asentamiento recorrió un largo trayecto de consolidación administrativa, el 8 de septiembre de 1739, el gobierno colonial reconoció oficialmente a Cunduacán como pueblo de la provincia de Tabasco. En el México independiente, el 27 de octubre de 1826, el Congreso local le otorgó la categoría de villa bajo la denominación oficial de Natividad de Cunduacán.

Durante el siglo XIX, el municipio fungió por décadas como la gran cabecera de la región de la Chontalpa. Su auge político e intelectual derivó en que el 5 de noviembre de 1880, bajo el gobierno del Dr. Simón Sarlat Nova, el II Congreso del Estado elevara a Cunduacán al rango de ciudad.

Fue precisamente a finales del siglo XIX cuando la comunidad se consolidó como la «Atenas de Tabasco», el sobrenombre surgió de la impresionante concentración de mentes preclaras originarias de esta tierra que aportaron al desarrollo político, educativo, literario y musical de la entidad:

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  • José Eduardo de Cárdenas y Romero: Sacerdote y pensador, recordado por ser el primer diputado tabasqueño ante las Cortes de Cádiz en España.
  • Agustín Ruiz de la Peña: Figura clave de la política estatal y primer gobernador constitucional de Tabasco.
  • Manuel Sánchez Mármol: Escritor, político y fundador del célebre Instituto Juárez (semillero de la actual Universidad Juárez Autónoma de Tabasco).
  • Cecilio Cupido: Músico y compositor, autor de las notas del inmortal tema «Mis Blancas Mariposas».
  • Rosendo Taracena Padrón y Alfonso Taracena: Destacados exponentes de la pedagogía y la historiografía tabasqueña, respectivamente.
  • Regino Hernández Llergo, Arcadio Zentella Priego y Teodosio García Ruiz: Periodistas, escritores y poetas que nutrieron el acervo literario e intelectual del país.

Escenario de Batallas Históricas y Patrimonio Arquitectónico

Ha sido teatro de acontecimientos militares fundamentales para la soberanía nacional, el 1 de noviembre de 1863, en plena intervención francesa, las fuerzas liberales tabasqueñas comandadas por el coronel Gregorio Méndez Magaña libraron la célebre Batalla de El Jahuactal. En los campos cunduacanenses, el ejército local derrotó a las tropas intervencionistas galas, firmando una de las gestas patrióticas más memorables de la historia de Tabasco.

En el ámbito civil y religioso el municipio resguarda tesoros arquitectónicos de alto valor histórico, entre los que destaca la Iglesia de Las Mirandillas, edificación centenaria que se erige como testimonio viviente de la fe y la evolución de la arquitectura colonial en la Chontalpa.

La Riqueza Económica: Cacao, Tradición y Vanguardia Petrolera

La identidad no solo se forjó en las aulas y los campos de batalla; la tierra cunduacanense destaca por su bonanza agrícola y energética. Durante el siglo XX, la región fue motor del desarrollo cacaotero nacional, el municipio albergó siete plantas receptoras de grano de cacao —de las cuales tres continúan operando— y vio nacer a importantes líderes del ramo como Tomás Yánez Burelo y Antonio Naranjo Cobian, quienes presidieron la Unión Nacional de Productores de Cacao.

A la tradición agrícola se sumó con fuerza la industria energética, se mantiene como un enclave relevante en la extracción de gas natural y petróleo crudo dentro del mapa nacional. La vocación petrolera del municipio reafirmó su vigencia con el descubrimiento de tres nuevos yacimientos en la ranchería Río Seco, consolidando la relevancia estratégica de la localidad en la economía del estado.

A 401 años de su fundación, celebra su pasado cimentado en la memoria de Pueblo Viejo, la gloria de El Jahuactal y el brillo de sus pensadores, mientras camina hacia el futuro como un referente productivo, cultural e histórico indiscutible de Tabasco.

Fuente De Tabasco Soy

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