Cada año, el mes de octubre se viste de rosa con un objetivo fundamental: promover la concienciación, el diagnóstico temprano y las medidas preventivas frente al cáncer de mama. Esta enfermedad representa uno de los tumores malignos con mayor incidencia a nivel global, afectando anualmente a más de 2.3 millones de mujeres en todo el mundo.

En Tabasco, la concientización sobre la salud mamaria y el acceso a revisiones periódicas se han vuelto pilares prioritarios dentro de la agenda de salud pública y comunitaria. En el marco del Día Mundial de Lucha contra el Cáncer de Mama, conmemorado cada 19 de octubre especialistas y organismos internacionales hacen un llamado urgente a la sociedad.
Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), de no implementarse estrategias contundentes de control y prevención, los diagnósticos globales podrían incrementarse hasta en un 57% hacia el año 2040. Ante este panorama, el cuidado de la salud integral, el seguimiento médico en los centros del estado y el autoconocimiento resultan herramientas indispensables para salvar vidas.
1. Alimentación equilibrada y control del peso corporal
Mantener un peso saludable y adoptar una dieta balanceada constituye la primera línea de defensa. De acuerdo con expertos en mastología, el exceso de peso o la obesidad generan un estado inflamatorio crónico en el organismo debido a la respuesta constante del sistema inmunológico para contener el tejido graso sobrante.
Cuando este sistema de defensa es sobreestimulado de forma prolongada, corre el riesgo de alterar a las células sanas y propiciar un crecimiento celular desordenado. Por ello, una dieta con alto contenido de grasas saturadas y productos ultraprocesados se posiciona como un factor de riesgo directo en Tabasco, integrar frutas de temporada, vegetales frescos y alimentos naturales propios de la región ayuda a regular los procesos metabólicos e inmunológicos de manera óptima.

2. Práctica regular de actividad física
Combatir el sedentarismo es crucial para reducir la probabilidad de desarrollar esta afección. Diversos análisis clínicos sugeridos por la comunidad médica señalan que la realización constante de ejercicio físico puede reducir aproximadamente en un 25% el riesgo de contraer cáncer de mama.
En el caso de personas sobrevivientes a esta patología, el hábito de mantenerse físicamente activas disminuye hasta en un 40% el riesgo de recaída o mortalidad. Entre los mecanismos biológicos que explican esta protección destaca la capacidad de la actividad física para regular y controlar los niveles de estradiol, una hormona femenina asociada al desarrollo de ciertos tipos de tumores mamarios.
3. Reducción y eliminación del consumo de alcohol y tabaco
Tanto el tabaquismo como la ingesta frecuente de bebidas alcohólicas figuran entre los principales hábitos modificables de riesgo. El alcohol puede ejercer un efecto inmunosupresor en el cuerpo, complicando la tarea del organismo para identificar y destruir células que hayan sufrido transformaciones anómalas.
Por otro lado, las sustancias químicas y tóxicas presentes en el humo del tabaco intervienen de forma directa en la carcinogénesis (el proceso de formación de tumores), elevando hasta en un 30% la probabilidad de desarrollar diversas variantes de cáncer, incluido el mamario.
4. Realización de estudios clínicos y seguimiento en las unidades de salud de Tabasco
El pilar fundamental en la detección precoz reside en los estudios de imagenología periódicos. La mamografía se mantiene como el examen diagnóstico por excelencia, recomendándose su realización de forma anual a partir de los 40 años de edad, o antes si existen factores de riesgo específicos.
Durante las jornadas de salud organizadas en el estado, tanto en la capital como en sus municipios se facilita el acceso a unidades móviles y clínicas especializadas. Junto a la mamografía, herramientas complementarias como la ecografía mamaria permiten detectar anomalías en estadios muy tempranos, cuando aún no son palpables mantener una comunicación constante y transparente con el ginecólogo o médico de cabecera permite evaluar el perfil individual de riesgo y coordinar la frecuencia adecuada de los estudios.
5. Autoexploración mamaria y reconocimiento de señales de alerta
Aunque la autoexploración o examen al tacto no sustituye a los estudios médicos de imagen, es una práctica sumamente valiosa para fomentar el autoconocimiento y detectar cambios anatómicos sospechosos. Se recomienda realizar esta revisión de forma mensual para familiarizarse con la estructura normal de los senos.
Durante el autoexamen, es crucial prestar atención a las siguientes señales de advertencia:
- Presencia de cualquier abultamiento o nódulo endurecido, fijo y generalmente indoloro.
- Hundimientos, retracciones o alteraciones en la forma del pezón.
- Aparición de pequeños bultos o inflamación en la zona axilar o en el cuello.
- Secreción o salida espontánea de líquido (sanguinolento o transparente) a través del pezón.
- Cambios en la textura de la piel, como enrojecimiento, descamación o aspecto de «piel de naranja».
6. Evaluación de antecedentes genéticos y hereditarios
Entre el 5% y el 10% de los casos de cáncer de mama tienen un origen hereditario, vinculado a mutaciones genéticas específicas, principalmente en los genes BRCA1 y BRCA2 (los cuales se asocian a un mayor riesgo de tumores en ovarios, páncreas y próstata).
Para determinar si existe predisposición familiar, se sugiere analizar el historial médico de parientes directos (madre, padre, hermanas, abuelas). Si existen antecedentes de diagnósticos de cáncer de mama u ovario en familiares menores de 50 —o especialmente menores de 40 años—, el médico podrá aconsejar la realización de pruebas de ADN o asesoramiento genético especializado.
7. Autoconocimiento y concientización incluyente para toda la población tabasqueña
Escuchar e identificar las señales del propio cuerpo es la regla de oro para cualquier estrategia preventiva. Identificar a tiempo cualquier irregularidad incrementa notablemente las tasas de éxito en los tratamientos y permite intervenciones médicas menos invasivas.
En las campañas comunitarias que se efectúan, es prioritario recordar que el cáncer de mama no es una condición exclusiva de las mujeres; los hombres poseen tejido mamario y pueden desarrollarlo. La concienciación, el derribo de estigmas y la realización de exámenes preventivos son pasos necesarios para toda la sociedad en la búsqueda de preservar la salud y la vida.




