Ni la lluvia persistente logró frenar el entusiasmo de las familias comalcalquenses, que una vez más se volcaron a las calles para presenciar el tradicional Desfile de Años Viejos 2025, una celebración que reafirma la identidad cultural y el espíritu festivo del municipio.
Desde tempranas horas del 30 de diciembre, cientos de ciudadanos comenzaron a reunirse a lo largo del recorrido, resguardándose bajo marquesinas, paraguas y techos improvisados, decididos a no perderse uno de los eventos más esperados del cierre de año en Comalcalco.
El desfile que combina creatividad, música, sátira y tradición, reunió a artesanos, familias y colectivos que durante semanas trabajaron en la elaboración de los emblemáticos monigotes de Año Viejo, figuras que simbolizan el fin de un ciclo y la esperanza de un nuevo comienzo.
A pesar del fuerte aguacero que acompañó gran parte del recorrido, la algarabía no cesó. El desfile avanzó sin interrupciones y concluyó después de las 8 de la noche, demostrando el compromiso de la comunidad por preservar sus costumbres.
El evento fue encabezado por el alcalde Ovidio Salvador Peralta Suárez, participó activamente y lideró el desfile desde la segunda planta del Turibús, enviando un mensaje de cercanía y respaldo a las expresiones culturales del municipio.
las autoridades municipales de Comalcalco fueron los encargados de emitir la convocatoria oficial del concurso, el cual continúa siendo supervisado por su creador original, Raciel Hernández, conocido popularmente como “Pin”, figura clave en el nacimiento y permanencia de esta tradición.
El concurso de Años Viejos no solo premia la estética de los monigotes, su mensaje cultural, creatividad, simbolismo y arraigo popular, elementos que reflejan la vida cotidiana, los oficios tradicionales y la memoria colectiva del pueblo.
Tras una cuidadosa deliberación, se dieron a conocer los ganadores, reconociendo el talento artesanal y el esfuerzo de quienes mantienen viva esta expresión cultural. El primer lugar fue otorgado a “Edelmiro Irineo”, creación de Víctor Misaele Portela Domínguez, una obra que destacó por su detallado trabajo, originalidad y fuerte conexión con la identidad local.
El segundo lugar correspondió a “Pancho, El Tamalero”, elaborado por Rosa de la Fuente Carrillo, una pieza que rindió homenaje a uno de los oficios más representativos de la región y que generó empatía entre los asistentes.
El tercer lugar fue para “Juan, El Globero”, de Jesús Manuel González Meneses, una obra que evocó nostalgia y alegría al retratar a un personaje tradicional presente en las fiestas populares.
Más allá de los premios, se consolidó como un espacio de convivencia familiar, participación ciudadana y orgullo comunitario, reafirmando que en el municipio las tradiciones se viven, se comparten y se defienden, incluso bajo la lluvia.





