Con un invento bioplástico multipremiado, Nina Campos y César Gómez representarán a México y Tabasco en la Mostratec 2026, la feria de ciencia y tecnología más importante de la región.
Quién iba a decir que una simple tarea escolar terminaría con dos adolescentes tabasqueños representando a México en el escenario científico más relevante de América Latina. Eso es exactamente lo que está ocurriendo con Nina Nasheely Campos Arreola (17 años) y César Gustavo Gómez (18 años), quienes a través de su proyecto denominado BioGancho están demostrando que la creatividad, la ciencia aplicada y la perseverancia no tienen edad.

Lo que comenzó hace dos años en las aulas como un ejercicio de clase, se ha transformado hoy en una propuesta biotecnológica integral. El invento busca combatir de frente tres de los problemas ambientales más críticos del planeta: la acumulación de residuos plásticos, el desecho masivo de textiles y el desperdicio de orgánicos, condensando la solución en un objeto tan cotidiano como un gancho para ropa.
Un camino de éxito: La ruta hacia la Mostratec Brasil 2026
El talento de estos jóvenes inventores chocos ha cosechado importantes reconocimientos en el circuito académico nacional. Tras obtener la medalla de plata en la fase regional de Infomatrix Tabasco, la dupla avanzó con firmeza hacia el certamen Infomatrix Nacional celebrado en el Estado de México.
En dicha contienda, BioGancho se adjudicó la medalla de oro, hecho que les otorgó el pase directo y la acreditación oficial para competir en la Mostratec Brasil 2026, certamen internacional que se llevará a cabo del 26 al 30 de octubre en territorio brasileño.

La fórmula de la innovación: Ciencia, reciclaje y resistencia
La propuesta de BioGancho destaca por una química sostenible, accesible e ingeniosa. Los estudiantes lograron formular un material resistente combinando insumos cotidianos y de desecho:
- Base textil: Mezclilla reciclada.
- Aglutinantes naturales: Maizena, vinagre y bicarbonato.
- Aprovechamiento orgánico: Caseína extraída de leche caducada.
- Refuerzo mineral: Cáscara de huevo.
La inclusión de la cáscara de huevo no es fortuita: al aportar carbonato de calcio, le otorga al producto un refuerzo mineral clave que incrementa notablemente su dureza, rigidez y estabilidad estructural.
Ficha técnica e impacto del BioGancho
- Durabilidad estimada: De 5 a 10 años de vida útil.
- Costo de producción: $100 pesos por un paquete de 3 ganchos ecológicos.
- Evolución del diseño: El equipo comenzó trabajando con moldes caseros de silicón y maizena, migrando posteriormente a un molde 100% de silicón de corte minimalista. Actualmente, con la asesoría de un ingeniero desarrollaron un molde de madera con sistema de prensado manual y buscan dar el salto hacia un molde metálico de nivel industrial.
- Impacto ambiental: Reduce la demanda de plásticos de un solo uso, promueve el supra-reciclaje textil y aprovecha mermas de la industria alimentaria.
El llamado a la comunidad: ¿Cómo apoyar a los inventores?
Para hacer realidad el viaje a Brasil y escalar la producción hacia una fase industrial, los estudiantes requieren del respaldo del sector privado, instituciones y la ciudadanía en general.


Formas de sumarse al proyecto:
- Apoyo económico: Fondos para cubrir pasajes, hospedaje y viáticos del equipo hacia la Mostratec 2026.
- Donación de insumos: Prendas o retazos de mezclilla en desuso y excedentes o lotes de leche caducada.
- Equipamiento técnico: Patrocinio para el desarrollo del molde metálico industrial.
Con la maleta llena de sueños y la ciencia como bandera, Nina y César demuestran que el verdadero cambio no requiere de grandes industrias para comenzar, de mentes despiertas dispuestas a transformar su entorno. Hoy, no solo van en busca de una medalla a Brasil: van a demostrarle al mundo que desde Tabasco se está diseñando, con creatividad y conciencia el futuro sustentable del planeta.





