Un nuevo horizonte para el oro negro de la Chontalpa: Tradición, transformación y valor agregado en el ejido Santo Tomás
Del cacao que nace en las fértiles tierras de Tabasco surgen mucho más que sabores tradicionales: nacen oportunidades de desarrollo, empleos directos, experiencias turísticas innovadoras y nuevas alternativas de crecimiento económico para las comunidades rurales. Un claro y exitoso ejemplo de esta visión transformadora es Vida Silvestre Mx, un proyecto orgullosamente establecido en el ejido Santo Tomás, en el municipio de Cunduacán, donde la ancestral tradición cacaotera se fusiona de manera magistral con la innovación tecnológica, la transformación agroindustrial y el turismo de naturaleza.

En este emblemático rincón de la región Chontalpa, se inauguró oficialmente la experiencia denominada “Caminando entre la Vida Silvestre: Raíces, Aromas y Sabores”, una propuesta diseñada para acercar a visitantes locales, nacionales y extranjeros al fascinante universo del cacao tabasqueño, permitiéndoles comprender todo el proceso evolutivo, desde sus raíces más profundas en el campo hasta su cuidadosa conversión en productos terminados de alta calidad.
Respaldo institucional y el fortalecimiento de la oferta turística con sabor e identidad regional
El evento inaugural contó con una destacada presencia de autoridades estatales y figuras del sector político y productivo, reflejando el sólido respaldo institucional hacia las iniciativas que diversifican la economía del estado. Entre los asistentes se encontraba el Lic. Jesús Abraham Cano González, cuya presencia subrayó la importancia de sumar voluntades y liderazgos regionales para respaldar proyectos que enaltecen el potencial económico y turístico de los municipios.






Esta innovadora experiencia turística y agroindustrial permite a los asistentes conocer de cerca la cultura, los exigentes procesos productivos y la riqueza natural que rodean al fruto sagrado de los mayas, consolidando como un espacio vanguardista donde convergen de forma armónica la agricultura sustentable, la gastronomía regional, la conservación ambiental y el dinamismo económico.
Pero detrás de este atractivo recorrido turístico existe una sólida y robusta labor productiva: Vida Silvestre cuenta con infraestructura y procesos especializados para transformar el grano de cacao en productos derivados de alto valor comercial, tales como cocoa, manteca, licor de cacao y una distinguida línea de chocolatería fina esta capacidad de industrialización local añade un valor incalculable a una materia prima que es pilar fundamental de la identidad y de la historia productiva del estado.



Vinculación directa con el campo y un proyecto que nace desde la comunidad de Santo Tomás
Uno de los aspectos más trascendentales y socialmente responsables de este proyecto es su estrecha y directa vinculación con los productores locales. Trabaja de la mano con una red de más de 1,500 productores de la región Chontalpa, fortaleciendo de manera integral la cadena productiva y asegurando una conexión justa y directa entre quienes cultivan y cuidan la tierra y los productos gourmet que finalmente llegan al consumidor final.
De esta manera, esta iniciativa trasciende la visión tradicional del campo como simple proveedor de materias primas, impulsando un modelo donde el cacao se procesa en su propia tierra de origen, generando mayor retribución económica y abriendo nuevas ventanas de oportunidades para las familias campesinas que mantienen viva esta tradición milenaria.



La historia de éxito de Vida Silvestre tiene como principales impulsores al señor Oswaldo Broca Soberano, quien, acompañado por su distinguida esposa, María de los Ángeles García Broca, ha mantenido a lo largo de los años una firme visión de trabajo enfocada en aprovechar sustentablemente las riquezas naturales y productivas de la región para detonar el progreso colectivo.
Durante la emotiva ceremonia de inauguración de esta nueva ruta turística, ambos fundadores recibieron el cálido reconocimiento, los aplausos y la admiración de los asistentes por su incansable esfuerzo, visión empresarial y profundo compromiso con el desarrollo agrícola, cultural y turístico de Cunduacán y de todo Tabasco. Su apuesta demuestra de manera contundente cómo los proyectos comunitarios y familiares pueden convertirse en auténticos motores de transformación económica, conservando celosamente el vínculo inquebrantable con la tierra, las costumbres y el orgullo de la identidad.
Durante la caminata, las autoridades e invitados especiales pudieron vivir de primera mano la experiencia sensorial del cacao, disfrutando de los aromas, la tierra mojada y la calidez de una comunidad que demuestra que cuando el campo se organiza, se capacita y se innova, se abren nuevos mercados.




